domingo, 21 de junio de 2020

Reino

El hombre desde que nace, esta sujeto a las autoridades, la primera de ellas, son nuestros padres. Las familias son pequeños reinos. Notamos cómo los padres proveen dirección, recursos y conocimientos para su familia. La autoridad superior siempre deben ser nuestros padres. Fuera de nuestro hogar, estamos sujetos a diferentes sistemas de gobiernos. Gobierno  de leyes, un país, trabajo, colegio, club deportivo, etc. Vivimos constantemente gobernando y siendo gobernados. Con el tiempo el número de familias aumentan y la necesidad de distribución de lugares para habitar. La máxima distribución de estos sitios son los que llamamos países. Y tiene distintos sistemas de gobiernos. El aumento de la población es una bendición de Dios y se encuentratra en la Biblia en el libro de Génesis 1:27-28 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. Siendo Dios, quien creó la tierra y nos bendijo. Establece que él es nuestro Soberano y aquel a quien el diere la autoridad. Bien hacemos en oírlo. Dios está primeramente interesado en ti, porque para ti Dios creo la tierra. Pero fuimos arrebatados de él, por el pecado. Él compró entonces tu libertad, porque era necesario que su hijo decendiera y derrotara a la muerte, para hacernos libres y lavarnos con su sangres. Entonces ya no perteneces al pecado, sino que eres hijos de Dios.  El mundo vive en caos apartado de Dios. Pero su reino ha sido restablecido y pronto destruirá a sus enemigos. Encontramos otra bendición en el evangelio según Mateo 5:5 Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. Amén. Es ahora que debemos oír a Dios y arrepentirnos, arrepentirnos porque él es nuestro Señor y no nosotros mismos. Testimonio tenemos cada uno, que guiados por nosotros mismo, hemos sido víctima del error y muchas veces fracaso. Pero Dios es perfección. Los invito a poner a Dios en el altar de su corazón y sea él quien nos dirija. Amén.
 

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